Pensemos en la atmósfera, por ejemplo. Uno mira al cielo y dice: - ¡GUAO! Es algo inconmensurablemente grande -. ¿Has intentado reclinarte de espaldas a un balcón hasta que tus ojos estén al nivel del horizonte nuevamente? La sensación de grandeza atmosférica es aún más impresionante.
Por eso, aunque algunos fundamentalistas cristianos, de los EE.UU. y de Europa, insistan en que nuestra civilización no puede influir en la atmósfera del planeta, es claro que si podemos hacerlo y de hecho lo venimos haciendo de manera incremental, desde hace muchos muchos años. Pero ¿qué se puede esperar, cuando algunos de ellos cuestionan la teoría de la evolución, y aún creen que el mundo se formó en 6 días, verdad?. Si sabemos que podemos afectar gravemente vastas zonas del océano, con contaminación de nuestra industria agroalimentaria, como sucede en el golfo de México [1,2,3,4], es fácil imaginar la escala con la que estamos afectando la atmósfera del planeta con la polución de nuestras industrias, plantas de energía y sistemas de transporte.
Algunas de estas ideas están siendo discutidas por muchas personas alrededor del mundo. Uno de ellos el Australiano del Año, Tim Flannery, científico, autor de The Weather Makers: The History and Future Impact of Climate Change.Etiquetas: Calentamiento Global, Cambio climático, Ecología, Números, Tim Flannery

Steve Jobs - CEO de Apple Computer,
en Macworld Mag. Febrero 2004.

Fuente de las imágenes. Gracias a todos quienes comparten sus grandiosas visiones del mundo.